Introducción a las cartas a las siete iglesias:

Las cartas a las siete iglesias son una unidad distinta de siete dentro del libro de Apocalipsis. Otras unidades de siete son los siete sellos, las siete trompetas y las siete copas de la ira de Dios. Debido a que el número siete denota plenitud divina, como un todo las siete cartas forman una unidad que tienen un mensaje a la iglesia universal. Hay más de siete iglesias en Asia. Por ejemplo, Colosas ha sido omitida. En 1:11 a Juan se le ordena: "Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea." En v. 13 vemos a Cristo entre los candeleros, es decir las siete iglesias, y en las cartas averiguamos lo que Él observó mientras caminaba en medio de las siete iglesias (2:1). Nuestro Señor es uno que camina en medio de las iglesias y ve sus obras, tanto buenas como malas. Las siete iglesias representan las diferentes imperfecciones que es posible encontrar en iglesias individuales en diferentes localidades y en diferentes tiempos. Las iglesias nos dan un modelo contra el cual podemos medir nuestra iglesia a fin de ver sus debilidades y fortalezas. Nos da también su remedio para nuestras deficiencias.

En esta sección preliminar Dios está juzgando a Su iglesia a fin de purificarla del pecado que tiene adentro para que pueda soportar la persecución venidera y también para que no sea condenada junto con el mundo (1 Cor. 11:32). Ver la advertencia en Ap. 18:4 para que salga de Babilonia para no compartir sus pecados y su juicio. Este juicio está descrita más tarde en las secciones de las siete trompetas, las siete copas, el juicio de la prostituta y el día del juicio. A Pérgamo se le advierte sobre la enseñanza de Balaam referente a la idolatría y la inmoralidad, y a Tiatira se le advierte sobre el falso profeta Jezabel que engaña a la iglesia hacia la idolatría y la inmoralidad. Laodicea cree que es rica pero es en realidad pobre, pero encontramos que aquellos a quienes el Señor ama, los reprende y disciplina. Aquí Dios advierte a la iglesia porque el mundo está infiltrando a la iglesia, pero más tarde las siete trompetas son advertencias al mundo para que se arrepienta de su idolatría y sus resultados, lo que incluye la inmoralidad sexual. La prostituta Babilonia que seduce a la gente del mundo es destruida ella misma por el fuego.

Esmirna y Filadelfia están ambas afligidas por falsos judíos que las calumnian. Más tarde encontramos los 144.000 que son sellados por Dios para protegerlos de las siete trompetas. Estos son los verdaderos judíos, el Israel de Dios, los que vemos más adelante como una gran multitud. A Esmirna se le advierte que se aproxima un período de prueba satánica y que deben ser fieles hasta la muerte, y en 12:17 encontramos a Satanás haciendo guerra contra los santos. En cap. 13 encontramos que la bestia del mar hace guerra contra los santos y los vence. Encontramos que aquellos que no quisieron adorar a la bestia son muertos, y sin embargo en 15:2 están aquellos que han sido victoriosos sobre la bestia, su imagen y su nombre.

Éfeso era sana en doctrina y perseveró bajo la adversidad. Ni el mundo ni la persecución eran el problema. Sin embargo, habían perdido su primer amor por Cristo y entre sí, y por lo tanto se habían convertido casi sub-cristianos. Juan, como lo pone en claro su primera carta, considera al amor como la respuesta esencial al amor de Dios: "Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero" (1 Juan 4:19); "El que ama a Dios, ame también a su hermano" (1 Juan 4:21). Uno de los rasgos del testimonio de la iglesia era que sus miembros se aman unos a otros (Juan 13:34-35). No es una opción; es un mandamiento. La contrapartida de Dios al odio del mundo debe ser el amor de los cristianos entre sí. La iglesia de Sardis estaba al borde de la muerte y difícilmente estaba en una posición de soportar el ataque del mundo y sus valores. En forma similar la iglesia de Laodicea estaba en peligro de recibir los valores del mundo.

En v. 1:19 le ordena a Juan: "Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas". Las cartas a las siete iglesias forman una unidad referida a "las que son" y el resto de Apocalipsis trata con "las que han de ser después de estas."

Las cartas siguen un patrón de siete partes

1.        Un saludo al ángel de la iglesia

2.        Una referencia a la auto-designación de Cristo de Ap. 1:12-19. Esto tiene alguna aplicación a la carta a la iglesia

3.        Un elogio: "yo conozco tus obras..." (excepto en el caso de Laodicea y Pérgamo)

4.        Una reprimenda, si corresponde (excepto en el caso de Esmirna y Filadelfia)

5.        Una invitación a arrepentirse o una advertencia

6.        Un llamado a oír. La frase "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias"

7.        Una promesa. La frase "Al que venciere" seguido por una referencia a una recompensa mencionada más adelante en Apocalipsis

El Dr. A. T. Pierson (citado por Lang) señaló que estas promesas al final de cada carta siguen un orden histórico. El árbol de la vida se refiere atrás hacia el Edén; la segunda muerte, a la caída; el maná escondido al maná del desierto; la piedra blanca, las piedras grabadas sobre el hombro y la pechera del Sumo Sacerdote; la vara de hierro, a Moisés sosteniendo la vara de Dios para derrotar a Amalec (Ex. 17:8); la vestidura blanca, a la vestidura de los sacerdotes; el pilar en el templo, a los del templo de Salomón; y sentarse en el trono, al reino de Salomón en gloria y paz.

Lang destaca que hay tres aspectos bajo los cuales estas cartas pueden ser consideradas:

1.        Como una descripción del Señor del estado de las siete iglesias de creyentes que existían entonces (preterista)

2.        Como un adelanto profético de la era cristiana que comenzó entonces y concluirá con la venida del Señor (historicista)

3.        Una revelación de las características morales de la iglesias que se encuentran siempre a lo largo de la era (idealista)

El primero (i) es obvio pero éstas fueron escogidas de todas las iglesias que existían entonces porque revelan los estados de cada iglesia en todas las edades. El número siete, el número de la plenitud, lo sugiere.

La segunda (ii) es una creencia sostenida ampliamente, que estas siete iglesias, en el orden usado, prefiguran un desarrollo progresivo de la iglesia a lo largo de la historia de la iglesia.

a. la primera carta revela el comienzo de la declinación al decrecer el primer amor, y la última (Laodicea) muestra el resultado final de esto en el rechazo de parte del Señor.

b. El significado del nombre de cada iglesia se corresponde con el rasgo histórico de la etapa asignada a cada una

c. La historia de la era cristiana de hecho ha seguido las etapas así delineadas oscuramente por adelantado

Trench ha dado un resumen de la historia de esta interpretación y da estas razones en contra:

1.        Las cartas mismas no contienen ningún indicio de un sentido de período profético

2.        La era apostólica, post-apostólica y aún la era sub-apostólica siguiente no conocen este esquema

3.        Los que apoyan esta interpretación difieren mucho entre sí en su distribución de los períodos, y da ejemplos de esta divergencia

4.        No hay una correspondencia verdaderamente precisa de las cartas con los períodos

Uno de los temas que corre a lo largo de las cartas son las promesas de recompensas para aquellos que vencieren. Claramente Jesús es el modelo de uno que venció (3:21). En la primera carta de Juan leemos de aquellos jóvenes dentro de los cuales vive la palabra de Dios y que han vencido al maligno (1 Juan 2:14); aquellos que vencieron al anticristo porque Jesús dentro de ellos es mayor que Satanás (1 Juan 4:4); aquellos que vencieron al mundo por fe (1 Juan 5:4). ¿Quién es el que vence al mundo? Sólo el que cree que Jesús es el Hijo de Dios (1 Juan 5:5). En Juan 16:33 Jesús les dice a sus discípulos que en el mundo ellos tendrían aflicción pero que no temieran porque él ha vencido al mundo.

Las recompensas para aquellos que venzan involucran una parte de Cristo mismo:

1.        Comerán del libro de la vida regado por el río de la vida cuya fuente es Cristo (2:7)

2.        Recibirán el maná oculto, que es Cristo, el verdadero pan que desciende del cielo (2:17)

3.        Compartirán la autoridad de Cristo sobre las naciones (2:26)

4.        Caminarán con Cristo vestidos de blanco (3:4)

5.        Escribiré en él mi nuevo nombre (3:12)

6.        Se sentará con Cristo sobre su trono (3:21)

Las cartas a las siete iglesias son parte integral del libro porque se refieren a la visión de Cristo y la Nueva Jerusalén al final del libro. En las cartas Él prepara y purifica la iglesia para que pueda soportar los ataques próximos sobre ella por parte de sus enemigos: Satanás, la bestia, el falso profeta, el mundo y su seducción que están descritas en el resto del libro.

Resumen de la condición de las iglesias:

i. Elogiadas con nada en contra:

Esmirna: Pobre materialmente pero rica espiritualmente, soportando aflicción, calumniada y perseguida.

Filadelfia: Puerta abierta, poca fuerza, mantuvo su palabra, no había negado su nombre, soportó con paciencia.

ii. Elogiadas pero con cosa en contra:

Éfeso: Trabajo duro, perseverancia, no se cansó, no puede tolerar hombres malvados, pero había perdido su amor

Pérgamo: Vive donde Satanás tiene su trono, Antipas fue martirizado, se mantiene fiel a su nombre pero, no renunció a su fe, pero algunos siguen la enseñanza de Balaam

Tiatira: Tiene amor y fe que crecen, pero tolera la falsa enseñanza de Jezabel

iii. Sin nada para elogiar:

Sardis: Reputación de estar viva, pero espiritualmente muerta. ¡A despertarse!.

Laodicea: Tibia, materialmente rica pero espiritualmente pobre, ciega y desnuda. A punto de ser vomitada

Ramsey destaca que las descripciones de las iglesias con todas sus imperfecciones sirven para definir los límites dentro de los cuales la iglesia puede existir, pero sin embargo todas son parte de la iglesia de Cristo a pesar de sus imperfecciones.