La Santa MISA La Biblia enseña que el Santo Sacrificio de la Misa es el Holocausto eterno ordenado por Dios, instituído por Cristo, el Jueves Santo. Es el mismo Sacrificio del Calvario, que será ofrecido diariamente en la tierra y en el cielo por toda la eternidad. Es de un valor infinito, el tesoro más grande que posee la humanidad, y será lo primero que trate de destruir el Anticristo. Juan 6:
Real es la palabra clave en la santa Misa... realmente Dios!... Despues del Concilio de Trento, el Papa St. Pio V autorizó la publicación del Catecismo Romano y explicó su enseñanza a los pastores de la Iglesia: En cuanto a la presencia en la santa Misa, les dijo que enseñaran que el Cuerpo de Cristo está presente con todo lo que forma el cuerpo, o sea con huesos, nervios, tendones, sangre, cerebro, corazón... realmente su humanidad completa y su divinidad perfecta.
ES EL SACRIFICIO ETERNO, PERPETUO: Dios ordenó a Moisés que ofreciera un Holocauso Perpetuo, un sacrificio eterno, que se debía celebrar "a diario" y perpetuamente, para siempre, "eterno", en Números 28:3 y Éxodo 29:42. Este sacrificio eterno se celebraba en la Antigua Alianza ofreciendo "cada día dos corderos primales sin defecto". En la Nueva Alianza, este sacrificio eterno no se ha acabado, ¡porque es eterno, para siempre!. Ahora se celebra también a diario, ofreciendo, no corderos normales, sino "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo": Es la Santa Misa que se celebra 500,000 veces a diario en el mundo entero!. En el cielo también se celebra y se celebrará siempre, porque Dios ha dicho que es eterno, perpetuo, a diario, para siempre. Así lo vio Juan cuando se le abrió la puerta del cielo: Vi en medio del trono y de los cuatro vivientes y en medio de los ancianos un Cordero, que estaba en pie como degollado (Apocalipsis 5:6). Así es que eso es lo que vio Juan. En medio de todo, en el puro centro del cielo "el Cordero que estaba de pie como degollado". La razón de todos gozos y cantos de los ángeles y bineaventurados por toda una eternidad en el Cielo. Es Palabra de Dios, que no falla. El Holocausto, el sacrificio, será perpetuo, cada día, eterno, para siempre, en la tierra y en los cielos. Y no sólo vio esto San Juan, sino que vio una gran muchedumbre que nadie podía contar de toda nación, tribu, pueblo y lengua, alabando y glorificando a Dios Padre y al Cordero y al Espíritu Santo. Y cuando Juan preguntó acerca de esta gran muchedumbre, un anciano le contestó: Estos son los que vienen de la gran tribulación, y lavaron sus túnicas y las blanquearon con la sangre del Cordero (Apocalipsis 7:9-15). Así es que los que van al cielo son los que lavan sus túnicas en la sangre del Cordero. El Sacrificio Eterno que Dios ordenó será, pues, eterno, diario. La única diferencia en la Antigua Alianza y en la Nueva es la forma: En la Antigua era un cordero normal, que era una prefiguración del Cordero de Dios de la Nueva Alianza, único Cordero que será ofrecido "a diario", y "eternamente" en la tierra y en los cielos. Lo esencial en todas las religiones, aun en las paganas, no son los cantos, ni las oraciones... lo esencial es un altar y una víctima y un sacerdote para ofrecerla. Si en su iglesia no hay altar ni víctima ni sacerdote, esa no es la única Iglesia que fundo Cristo. Me da pena decírselo, pero es una iglesia del Anticristo, como luego veremos. Si alguien le dice que usted tiene que entregarse a Jesús, y no a una "religión", ese alguien le está engañando, porque la religión es la expresión de la relación del hombre con Dios, que se expresa en fe, adoración y conducta. Si usted ama, adora, y se entrega a Jesús, eso es "religión". No se deje engañar con palabras vacías. EL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA LO INSTITUYÓ CRISTO: Lucas 22:19-20: Tomando Jesús el pan, dio gracias, lo partió, y se lo dio, diciendo: Este es mi cuerpo, que es entregado por vosotros; haced esto en memoria mía. Asimismo el cáliz, después de haber cenado, diciendo: Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros. Es la Nueva Alianza: La Sangre del Cordero de Dios, que estaba prefigurado en el Antiguo Testamento por los corderos naturales. El Memorial de Jesús: Todos los héroes tienen "memoriales". Se les hacen estatuas, se les dedican monumentos, calles, ciudades enteras. El "memorial" de Cristo lo instituyó él mismo, y no será una simple estatua, ni un monumento, ni una ciudad... será y es mucho más: Es su propia sangre, algo de valor infinito, porque es la Sangre de Dios, del Cordero de Dios. A diario: El pan nuestro de cada día, dánosle hoy, así nos enseñó a rezar Jesús en Mateo 6:11,y nuestro "pan" es el mismo Jesús, como nos dice en Juan 6: Yo soy el pan de vida... Yo soy el pan vivo bajado del cielo, y el pan que yo os daré es mi propia carne, vida del mundo... si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna. Y así sigue repitiendo siete veces en Juan 6:48-58. Jesús es el pan nuestro de cada día, le pedimos que nos lo dé hoy, como el mismo Jesús nos lo enseñó a pedir al Padre. Hoy y cada día se nos ofrece en el Santo Sacrificio de la Misa... Si en su iglesia no le ofrecen la Carne y la Sangre de Cristo "hoy" y "cada día" es que su iglesia no es la única iglesia que fundó Cristo, es una iglesia del Anticristo, como luego veremos. En la Misa se anuncia la muerte de Cristo hasta que Él venga. San Pablo cuando narra la Institución de la Eucaristía por Jesús le añade algo muy bello, que es también Palabra de Dios. Dijo Jesús: Esto es mi cuerpo que se da por vosotros: haced esto en memoria mía. Y asimismo, después de cenar, tomo el cáliz diciendo: Éste es el cáliz de la Nueva Alianza en mi sangre; cuantas veces lo bebáis, haced esto en memoria mía. Pues cuantas veces comáis este pan y bebáis este cáliz, anunciáis la muerte del Señor hasta que Él venga (1 Cor. 25:25). San Pablo nos dice también que existe el "cáliz del Señor" y el "cáliz de los demonios". Nos dice que hay que escoger, que no se pueden tomar los dos: O el del Señor, que es único, o el de los demonios, que son muchos diferentes... Así nos dice San Pablo: No podéis beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios. No podéis tomar parte en la mesa del Señor y en la mesa de los demonios (1 Cor. 10:21). Yo le pido a Dios que le de luz a usted y lo guíe para que beba el cáliz del Señor, para que tome parte en la mesa del Señor. LA SANTA MISA ES "EL MISMO" SACRIFICIO DEL CALVARIO: Es el Gran milagro del Tiempo y del Espacio!: Me gustaría poder explicar esto bien, porque es importantísimo. Cristo murió "una sola vez para siempre", así nos lo dice en Hebreos 10:10 y 14. O sea, que el Santo Sacrificio de la Misa no es que "represente" el sacrificio del Calvario, como si fuera un teatro, ni es que se haga de nuevo el Sacrificio del Calvario, sino que es el mismo Sacrificio del Calvario: No es que se rrepita o se recuerde lo que ocurrió en el Calvario, sino que es el gran milagro del tiempo y del Espacio, es exactamente el mismo Sacrificio del Calvario, como si uno estuviera el primer Viernes Santo en el Calvario junto a la Virgen María y Juan y la Magdalena y los soldados... Para Dios no hay tiempo ni espacio, "un día es como mil años y mil años es como un día," nos dice en 2 Pedro 3:8. Dios está en todas partes a la vez, y para Dios todo esta presente. El pecado de Adán es como si estuviera ocurriendo ahora mismo, Dios lo tiene presente ahora, no como algo pasado. El sacrificio de Abraham para Dios es como si ocurriera ahora mismo... Lo que ocurra dentro de 20 años en tu vida, Dios lo tiene "presente" ahora, como si estuviera ocurriendo "ahora mismo." Para Dios no hay pasado ni futuro, todo es "presente", porque en Dios no hay tiempo ni espacio. Esto tan maravilloso nunca lo entenderemos por completo hasta que no lleguemos al cielo, pero lo podemos entender un poco si pensamos en nuestra imaginación. En nuestra imaginación no hay tiempo ni espacio. Con mi imaginación yo puedo estar al mismo tiempo viviendo en Belén yen Nueva York, y peleando contra los tiburones en el fondo del mar, y, al mismo tiempo, estar en lo alto de una montaña volando como un águila. Y todo esto son fantasías, cosas de mi imaginación, no son reales... pero en el cielo esto existe "real", puedo estar en todos los sitios al mismo tiempo, no hay tiempo ni espacio. Pues la Santa Misa es el mismísimo Sacrificio que ocurrió en le Calvario que está sucediendo "ahora", no es que se repita, es que es exactamente "el mismo". Quizá a usted le hubiera gustado estar en el Calvario... pues cuando asiste a la Santa Misa está en el Calvario. Es el único milagro del tiempo y del espacio que Dios nos ha dejado realmente en la tierra. Piense un poco en las palabras de Jesús cuando la fundó, en Lucas 22:20: Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros. "Es derramada." No dice que será o que ha sido, sino que es. Era el Jueves Santo cuando Jesús estaba diciendo estas palabras, y dijo "es derramada" ahora mismo, cuando lo decía, la carne estaba en un lado, en el pan, y la sangre estaba en otro lado, en el vino. Ya había habido separación de la carne y de la sangre el mismo Jueves Santo, la noche anterior a que muriera en el Calvario. Y hoy día, ahora mismo, la Sangre de Cristo "es derramada" en cada Santa Misa, es exactamente el mismo Sacrificio del Calvario que está ocurriendo "ahora mismo". Es el milagro más misterioso y más maravilloso de Dios, es el único milagro del tiempo y del espacio que tenemos en la tierra. Es un "misterio", no se puede explicar, porque si se pudiera, yo no seria "misterio", pero es algo real, porque lo dice la Palabra de Dios... y en la vida hay muchos misterios. Para mí es un misterio como funciona la televisión con tantos tubos y cables, yo no lo entiendo, pero me basta saber que apretando un botón puedo usarla y ver Paris cuando estoy en New York. Lo mismo nos pasa con los misterios del cristianismo, no los entendemos, nos basta saber que Dios nos los ha revelado, sé que son así porque Dios me lo ha dicho, y sólo me basta usarlos, apretar el botón, hacer lo que Dios me ha mandado, para poder transportar un pedazo de cielo a la tierra. El Salmo 22... y la Santa Misa: Calvario y Resurrección: La Santa Misa es como el Salmo 22: - La primera parte del Salmo 22 es el Calvario: 13 profecías que se cumplieron a la letra en Jesús en el Calvario. La Santa Misa es muy parecida, en sus dos partes más importantes: ES EL TESORO MAS GRANDE QUE POSEE LA HUMANIDAD: La Santa Misa, acabamos de decir, que es el mismo Sacrificio del Calvario, es Cristo derramando su Sangre por nosotros, y por lo tanto es de un valor "infinito". La Santa Misa es el tesoro más grande que posee la humanidad, es el sol de la cristiandad, es el centro y compendio de todo lo bueno y maravilloso que se puede encontrar en la única Iglesia que fundó Cristo. Valor de Alabanza: Con una sola Santa Misa se da más alabanza a Dios que todos los santos y los ángeles juntos alabando a Dios por toda una eternidad... porque las alabanzas de todos ellos juntas, por muchas que sean, siempre serán finitas, limitadas, y la Sangre de Jesús tiene un valor infinito, sin límite. Valor de adoración y acción de gracias: Por lo mismo dicho antes, una sola Misa tiene más valor de adoración y de acción de gracias a Dios que todos los hombres y mujeres de la tierra adorando y dando gracias a Dios por veinte años seguidos. Valor de Sanacion: Una sola Misa tiene más valor de sanación que las oraciones de todos los cursillistas y carismáticos y pentecostales orando todos juntos por el mismo enfermo durante todos los días de su vida... porque el valor de sanación de una sola Misa tiene un valor "infinito", es la mismísima Sangre de Jesús ofrecida al Padre con el poder del Espíritu Santo. Valor pnitencial: Una sola Misa tiene muchísimo mas valor que todas las penitencias de todos los anacoretas juntos haciendo ayunos y sacrificios en el desierto durante toda su vida... ¡Esto es la Santa Misa! Algo grandioso, maravilloso, no existen palabras en el diccionario humano para poder expresar su sublime grandiosidad. Y usted se preguntará: Si vale tanto, ¿por qué no se ven los resultados?: En primer lugar, sí se ven los resultados, los frutos. Gracias al valor de la Misa hay hoy día mas de 500,000 hombres y más de un millón de mujeres que han entregado todo al Señor; sus vidas, su dinero... sacerdotes y monjas que podían tener hijos, como tú y yo, y que han renunciado a eso por el Señor. Frailes y monjas que podían tener su cuenta en el banco, como la tenemos Billy Graham y yo, pero que han renunciado a todo su dinero por Cristo, y entregan la única vida que tienen enteramente al Señor en el servicio de los demás... ¡Eso sí que son frutos, resultados! Además, gracias a la Santa Misa, hay hoy día en el mundo más Católicos que todas las demás denominaciones protestantes juntas... y eso a pesar del gran éxito de radio y televisión de los hermanos protestantes. Pues con la Santa Misa, sin radio ni televisión, el número de católicos triplica el número de todas las denominaciones protestantes juntas, incluyendo a evangélicos, luteranos, pentecostales, presbiterianos, adventistas, mormones... y si hay dos millones de Testigos de Jehová, hay más de 600 millones de católicos. ¡Ése es el poder de la Santa Misa! Podría tener todavía mas frutos, si la viviéramos con más amor: La Santa Misa el la mejor Ultreya y el mejor Círculo de Oración que se puede imaginar. Además de ser el Sacrificio del Calvario, en ella se celebra también la Resurrección del Señor, y la liturgia y ritos son maravillosos. Tiene la Palabra de Dios, oraciones de alabanza, de acción de gracias, de arrepentimiento, de sanación, por los vivos y los muertos... es algo maravillosamente divino y sustancioso. Aquí sí que se puede hacer mucho: Es la responsabilidad especialmente de los dirigentes de la Iglesia Católica que se viva con más amor y comprensión... y que los seglares podamos participar más activamente y con más vida. Cada cristiano debe estar en el Santo Sacrificio de la Misa con el mismo amor e intensidad con que estaban la Virgen y San Juan en el Calvario, no como los soldados que no sabían lo que estaba pasando. Y en segundo lugar, con tanto gozo como cuando los apóstoles se enteraron de que Jesús había resucitado. San Ignacio de Loyola se preparaba por 3 horas para la santa Misa, y otras 3 horas para dar gracias después de la Santa Misa... y todas esas horas gozando y llorando. Esto es la Misa: Dolor inmenso y gozo rebosante... es cruz y es transfiguración. El Papa Juan Pablo II suele dirigirse a la Misa como "celebración". Es inconcebible que un cristiano se "aburra" y se pase mirando el reloj para ver cuánto falta. En la Santa Misa debe haber lágrimas de arrepentimiento y saltos de gozo por el perdón... debe ser un continuo gozar de poder comprender un poquito lo mucho que Dios me ama, de alabarlo con alborozo, de darle gracias. Es el momento grande del día y de la semana para vaciarme un poco mas de mis miserias, de mis egoísmos, de mis orgullos,,, y de llenarme un poco más del Señor, hasta que un día podamos gritar con San Pablo: "Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mi" (Gal. 2:20) La Santa Misa es un acto de comunidad, pero no es el momento de saludar los amigos antiguos y conocer otros nuevos, es el momento solemne de la comunidad para alabar a Dios todos juntos, y para darle gracias, no con desgana y aburrimiento, sino con todo el cuerpo y con toda el alma, con los brazos, con el corazón, cantando y gozando y llorando. El algunas comunidades todo lo hace el sacerdote y los seglares pareciera que sólo tienen derecho a decir "amén" y entretanto aburrirse, porque el sacerdote ya lo hace todo. Cortesmente los seglares se ponen de pie o de rodillas cuando el sacerdote lo indica… pero cuando el sacerdote dice "oremos", como si se quedara él solo orando. Y cuando alaba a Dios levantando los brazos, se queda él solo con los brazos levantados en toda la iglesia, cuando, con sus gestos, nos está invitando a todos a levantar lor brazos y alabar a Dios y pedir perdón como lo hace él. Yo quiero pedirle a Dios que ilumine a todos los sacerdotes, que vivan la Misa con amor e intensidad, y que Dios los guíe para que conduzcan a toda la congregación a que participe activamente, no sólo poniéndose de pie y de rodillas, sino alabando y orando y pidiendo perdón y sanación. Con los mismos gestos litúrgicos que usa él mismo, que tienen tanto sentido bíblico. A la Santa Misa vamos en comunidad, no para celebrar un acto social entre amigos, sino para celebrar todos juntos, con lágrimas y gozos, la muerte y resurrección del Señor. No vamos para sonreir por unos minutos al que está al lado, sino para llenarnos de la energía de Cristo y poder dar de comer al hambriento durante toda la semana, y dar de beber al sediento, y tratar con cariño y comprensión a la esposa e hijos durante las 24 horas de cada día de la semana. A la Misa no vamos a cumplir con una obligación, sino a vaciarnos de nosotros mismos y llenarnos de Cristo, a cargar nuestras baterías, para después vivir todos los minutos del día con amor y gozo y paz y el poder del Señor. Cada seglar va a la Santa Misa, no a ver cómo lo hace el sacerdote, o a ver cómo habla, sino a celebrarlo él, con el mismo derecho e intensidad con que lo hace el sacerdote. Porque en cada Misa el Sacrificio de Cristo en la Cruz está presente, su resurrección es celebrada y su poder salvífico es aplicado a todos, lo mismo a sacerdotes que a seglares. Por eso es inconcebible que un seglar vaya a la Misa y no comulgue, es como asistir a un banquete y no comer, ver comer a los demás… ¡Es inconcebible, y además es de tontos! Hoy día se celebran 500,000 Santas Misas diarias en el mundo... lo primero que hará el Anticristo cuando venga será abolir el Sacrificio Perpetuo, la Santa Misa... eso es lo que dice Daniel. Hoy Jesús nos espera, hecho pan y vino... nos espera a diario... quiere ser el pan nuestro de cada día... nos espera!... es el exceso de amor de Dios... Si, Dios está locamente enamorado de usted! (1 Cor.1:25). Vayamos a recibirlo cada día... con mucho amor... con mucho respeto y devoción... participando activamernte en la celebración de la Santa Misa... Es Dios!... es la locura de Dios más sabia que todos los hombres (1Cor.1:25).
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